José Manuel Acosta

Para plantear demanda se necesita una poca de gracia

JM

Por: José Manuel Acosta Aguilar

        Sobre la naturaleza del Art. 130º,424º y 425º del Código Procesal Civil Peruano

Todos los que nos relacionamos con el ejercicio de la defensa en proceso, el estudio del sistema procesal peruano, la interpretación de los artículos del Código Procesal Civil o con el simple desarrollo del sentido común; tenemos como presupuesto que frente a cualquier sistema necesitamos reglas básicas que estructuren el desarrollo de un proceso, que definan las normas básicas de un partido de fútbol y hasta las directrices para acariciar a tu enamorada o hacerla sentir única, imprescriptible. Esta misma naturaleza estructural la tienen los artículos 130º, 424º y 425º del Código Procesal Civil Peruano, y en ello, la certeza de que no son sólo normas positivas, no sólo expresan estructura y no sólo se agotan en la ley.

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Imaginemos a los abogados estructurando con arte y pasión sus demandas como derecho y acción de apertura al proceso, pero de una forma anárquica y aleatoria, sin ninguna norma que le defina estructura u orden. Esta anomia nos llevaría a contemplar demandas con estructuras disímiles unas de otras, millones de formas y clases de demandas, con estructuras autónomas como las personalidades los abogados que las generan. Imaginemos a los jueces y secretarios de la administración de justicia, leyendo y analizando ensayos y artículos interminables o inorgánicos, cuanto TIEMPO para comprender estas demandas sin un orden predefinido y cuanta INFORMACIÓN necesitarían los operadores de justicia para hacer cuenta de las teorías y filosofías tan diversas como personas ejerciendo su derecho de acción. Ello nos llevaría a un resultado, la total ineficiencia y el fracaso del derecho.

En este sentido, es menester regresar sobre el recuerdo del premio nobel de economía de 1991, Ronald Coase. El profesor emérito de la Universidad de Chicago escribió un libro titulado “The Nature of the Firm” (La Naturaleza de la Empresa), libro que parecería responder a la pregunta ¿por qué existen las empresas?, pero lo que nos legó dicha obra no sólo tiene que ver con las empresas o la economía, sino también con el derecho y las normas legales.

El profesor Coase en su artículo ut supra, que además fundó las bases del Análisis Económico del Derecho, nos informó (en interpretación): el derecho tiene una función económica, esta función consiste en reducir los costos de transacción (paradójicamente el profesor no usó este término en el artículo que nos ocupa, fue acuñado a posteriori), pero ¿qué son los costos de transacción?; la definición más usual en la doctrina es “la cantidad de tiempo e información para usar el mercado”, claro está, usar el mercado cuesta. En ello, hagamos de cuenta que vamos a una tienda comercial a comprar un vestido o una corbata, ello expresa un costo, costo en tiempo para ir hasta la tienda comercial y escoger la prenda de mi preferencia e información para elegir un bien que sea acorde a mis preferencias de calidad y precio. Entonces llegamos a la conclusión que el usar el mercado es costoso.

En esencia, el derecho además de tener una función legal, de justicia y demás, tiene una función económica, la cual es reducir los “costos de transacción”. En ese sentido, la función económica del derecho consiste en incrementar la INFORMACIÓN disponible para tomar una decisión y reducir el TIEMPO disponible para llevarla a cabo.

En buen romance, la obra “The Nature of the Firm” nos lleva a la conclusión que las empresas existen porque reducen los costos de transacción, en ello, asumir inversión y emprender les es menos costoso a las personas como empresa que de forma individual o no empresarial. Consumen menos tiempo e información, ello se llama eficiencia.

Por ello EN DERECHO, mientras la ley genere menos costos de transacción, entiéndase menos costos en tiempo e información, será más eficiente; la gente cumplirá con las leyes o será más probable que las personas cumplan con dichas leyes.

En esta línea, el art. 130º (sobre la forma de escrito), 424º (requisitos de la demanda) y 425º (anexos de la demanda) del Código Procesal Civil Peruano, que tienen obviamente naturaleza adjetiva; cumplen con esta función económica del derecho de la que nos habló (en interpretación) el profesor Coase y los estudios que de dicho análisis derivaron; al brindarnos INFORMACIÓN de las características de los escritos y así reducirnos el TIEMPO a invertir parar estructurar demandas.

Por ello es insoslayable hacer de cuenta que el derecho no sólo tiene función legal, de justicia y demás, sino también una función económica que debería ser de observancia concurrente, lamentablemente no es así, por ello tenemos el sistema jurídico ineficiente que tenemos, somos culpables de nuestra propia ineficiencia.

Las normas más allá de definir contenidos morales, estético o de etiqueta de algún grupo de poder que cree que todos deben vivir como ellos piensan que es saludable vivir, aquellos que se creen poseedores de la verdad absoluta, siendo sólo poseedores de una “fatal arrogancia”, aquellas autoridades que no reconocen libertad en las demás personas, que no respetan las libertades para definirse y para elegir a los demás; las normas deberían definir reglas justas y eficientes, con INFORMACIÓN debida y con el menor TIEMPO a invertir para su cumplimiento. En esa línea y con seguridad, para plantear demanda se necesita una poca de gracia.

Comentarios

5 comentarios en “Para plantear demanda se necesita una poca de gracia

  1. No encuentro ninguna relación entre el título y el contenido… y el contenido tiene una suma de imprecisos conceptos desvinculados entre ellos, parafraseando el conocido refrán, se intenta abarcar mucho y no se aprieta nada… Habría que ver que la Ley intenta reducir los costos de transacción y no se entiende como en este caso la regulación de los requisitos de la demanda (en los artículos que se cita) reduciría esos costos ¡No será que los incrementa si contiene formalismos, más allá de las formas? ¿No se está consciente de las exageradas “inadmisibilidades” de demanda por exagerado rigor judicial al calificar esos requisitos de la demanda, dilatando los procesos y elevando terriblemente los costos de transacción? ¡No sería mejor flexibilizar esos requisitos? ¿Y qué de la razón de que se haya regulado de manera más rigurosa esos requisitos de la demanda en el CPC en comparación con su antecesor, el C de PC? Necesitan de un Consejo Consultivo que filtre mejor los artículos que van a publicar.

    Publicado por Freddy | 04/05/2014, 5:31 pm
  2. Hola Freddy, agradezco tu comentario. El título y el contenido si tienen relación, sólo que aquella se alinea en un estilo particular de definir los títulos (de la mano de la libertad de rotular nuestros textos); para entender ello podemos revisar los artículos del Dr. Alfredo Bullard, el Dr. Guillermo Cabieses, el Sr. Enrique Pasquel y evaluar sus títulos (como diría el Dr. Bullard, tenemos que ver más allá del expediente).

    En el texto se expresa que los artículos en trato reducen los “costos de transacción” por definir un formato que brinda cierta INFORMACION a los agentes del derecho para accionar y les ahorra TIEMPO en descubrir ciertas formas de demandar, a través de la norma positiva. Ojo, no se expresa que los artículos en trato sean óptimos o sean de total satisfacción, no. No se expresa en este texto que la generación de “inadmisibilidades” sea producto de un correcto actuar judicial, no coloquemos argumentos en la boca de quien nos los expresó. Habría que leer con detenimiento el texto para evaluarlo con objetividad (que siempre será subjetiva).

    Estoy de acuerdo con la “no constitucionalización de las formas”, en ello, las formas no pueden superponerse al contenido, al derecho subjetivo. Lo que pretende este texto es despertar la curiosidad de los lectores en adentrarse en el análisis económico y crítico en cuanto a eficiencia de las normas legales, no pretende este pequeño ensayo llegar a una verdad absoluta, toda vez que todas las verdades sólo pueden ser relativas. No se busca abrazar poco o abarcar mucho, se pretende despertar interés en campos de la ciencia y el análisis no evaluados. Saludos.

    Publicado por José Manuel Acosta Aguilar | 04/05/2014, 6:04 pm
  3. Pero José Manuel, metodológicamente el título debe reflejar de manera condensada el contenido, en buena hora si es atractivo y despierta interés, pero decir que para redactar la demanda se necesita una poca de gracia, invita a pensar (para varios que por el chat del facebook comentamos) que para redactar la demanda se necesita creatividad, habilidad, arte, destreza especial… sin embargo el artículo alude a que al redactar la demanda tenemos formas pre establecidas que evitan que cada quien haga su demanda a su antojo… ¡entonces no se necesita mucha gracia sino poca gracia? No lo entiendo y sería grato que nos obsequies unos minutos en explicarlo. Aquellos autores que citas, si se ciñen a los criterios mencionados, no usan títulos priorizando el efectismo en sacrificio de la correlación título/contenido.
    De otro lado, de qué modo trasladamos los costos de transacción, concepto aplicado al tráfico económico y jurídico, esto es, en su modo más simple y esencial, al intercambio, a una situación lejana a ello: el abogado encerrado en su oficina redactando una demanda y luego el Juez en la suya calificándola ¿Cómo relacionamos ésta con el hecho de que el uso del mercado cuesta: costos de transacción? No digo que no haya ninguna en absoluto, pero los conceptos aparecen disociados…
    Tienes razón, no se debe colocar argumentos en la boca de quién no los expreso ni tampoco se debe omitir leer con detenimiento, si con esos criterios lees mi comentario te darás cuenta que no digo que hayas expresado que la generación de “inadmisibilidades” sea producto de un correcto actuar judicial, sino que tu artículo nada dice al respecto, es decir, los artículos del CPC lejos de reducir costos de transacción los podría incrementar si es que los jueces aplican esas normas con criterio estricto y formalista, generando inadmisibilidades exageradas, como viene ocurriendo.
    Relativizar la verdad no puede servir para alejarnos de un análisis más profundo, me permito sugerir tomar en cuenta la mayor estandarización de la redacción de la demanda respecto a los procesos de alimentos, donde sí existe un verdadero formato.
    Saludos.

    Publicado por Freddy | 05/05/2014, 2:37 am
  4. Buen día Freddy. Con el título “Para plantear demanda se necesita un poco de gracia” se pretende que el imaginario del lector desarrollar una pregunta, ¿de que gracias se trata?

    La búsqueda de la respuesta de la referida pregunta podría llevarnos a leer el texto, y no sólo ello, nos llevaría a hacer cuenta que el Derecho no sólo tiene naturaleza jurídica, sino también económica. Esta naturaleza económica nos otorgará una “gracia” para interpretar con criterios de eficiencia cada decisión que tomemos en el Derecho. Recordemos: “La Justicia no es independiente a su precio” y “La Justicia que tarda en llegar, no es justicia”.

    Así mismo los costos de transacción que en derecho no serían cosa muy distinta a los costos en TIEMPO e INFORMACIÓN que asumimos para cumplir con una norma legal, son concurrentes a toda realidad. Los costos reales existentes para los abogados generan efectos en la realidad de los jueces, y los costos y criterios (como el exceso de formalismo que denunciabas en tu comentario, que causan las plurales y hasta irracionales desestimaciones de demandas – “criterios de inadmisibilidad e improcedencia”), generan efectos en la realidad de los abogados; como nos lo diría el Dr. Enrique Ghersi, todo está conectado y relacionado, no hay cosa dividida.

    Así, si no tenemos criterios básicos de estructura de demanda (como los artículos en trato), tendremos miles y miles de formas y lenguajes orgánicos que lógicamente incrementaría el TIEMPO a invertir y la necesidad de INFORMACIÓN en los jueces y auxiliares judiciales para poder resolver dichas demandas.
    En tus palabras: “los artículos del C.P.C. lejos de reducir costos de transacción los podría incrementar si es que los jueces aplican esas normas con criterio estricto y formalista, generando inadmisibilidades exageradas, como viene ocurriendo”; ciertamente ese infierno que denuncias se causa si los jueces asumen “CRITERIOS” formalistas, como muchos en nuestro sistema judicial. Pero como podríamos solucionar dicha realidad, ¿con leyes?; yo creo que no.

    El derecho va más allá de las leyes y es un fenómeno mucho más complejo. Como vuelvo a repetir, no expreso que los artículos en comentario sean los óptimos o los mejores posibles creados, no, lo que expreso es que cumplen relativamente con la función de INFORMARNOS cuales son las características que debería tener una demanda para ser tramitada y nos ahorra INFORMACIÓN evitándonos la búsqueda dialéctica de esta forma óptima de accionar escritos. Los criterios de los jueces formalistas no es un tema que haya sido interés del presente texto, ciertamente la educación y la capacitación aparecen como alternativas de formación, frente a la ley. Saludos.

    Publicado por José Manuel Acosta Aguilar | 05/05/2014, 9:19 pm

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